1 de cada 4 webs en España cumple con los requisitos europeos de la normativa de accesibilidad web
La normativa de accesibilidad web lleva años desarrollándose a nivel europeo, pero desde junio de 2025 ha pasado a ser una obligación legal real para muchas empresas y organizaciones. Sin embargo, los datos son claros: solo 1 de cada 4 webs en España cumple actualmente con los requisitos exigidos por Europa.
Este dato explica por qué la normativa de accesibilidad web vuelve a estar en el centro de la conversación digital. No se trata de una moda ni de una recomendación técnica: es un requisito legal con impacto directo en negocio, reputación y cumplimiento normativo.
¿Qué es exactamente la normativa de accesibilidad web?
La normativa de accesibilidad web establece las condiciones que deben cumplir los sitios web y aplicaciones digitales para que puedan ser utilizados por personas con discapacidad visual, auditiva, motora o cognitiva.
Estas obligaciones se basan principalmente en las Pautas de Accesibilidad al Contenido Web (WCAG) desarrolladas por el W3C, que se han convertido en el estándar técnico de referencia en Europa. Actualmente, el marco legal exige el cumplimiento de WCAG 2.1 y, de forma progresiva, WCAG 2.2, en su nivel AA.
Cumplir con la normativa de accesibilidad web significa garantizar que los contenidos digitales sean utilizables por el mayor número posible de personas, independientemente de sus capacidades o del dispositivo que utilicen.
¿Por qué la normativa de accesibilidad web vuelve a ser noticia ahora?
Aunque la legislación llevaba tiempo aprobada, junio de 2025 marca un punto de inflexión. A partir de esa fecha, la normativa deja de ser algo “a futuro” y pasa a ser exigible, con consecuencias reales para las organizaciones que no cumplan.
En España, esta obligación se articula a través de la Ley 11/2023, que transpone la Directiva Europea 2019/882 (European Accessibility Act). Esta ley obliga a que numerosos productos y servicios digitales cumplan con la normativa de accesibilidad web, alineada con los criterios WCAG 2.1/2.2.
¿A quién afecta principalmente?
- Empresas que venden productos o servicios online
- Plataformas de comercio electrónico
- Sitios web y apps orientados al público general
- Empresas que gestionan datos personales de clientes
- Servicios digitales considerados esenciales
El bajo porcentaje de cumplimiento explica por qué la normativa de accesibilidad web genera ahora tanta urgencia: muchas webs no cumplen ni los requisitos mínimos.
Requisitos clave de la normativa de accesibilidad web (WCAG 2.1 y 2.2)
La normativa de accesibilidad web se basa en cuatro principios fundamentales definidos por las WCAG, que deben cumplirse en nivel AA:
Principios WCAG
- Perceptible: contenidos visibles y audibles para todos (textos alternativos, subtítulos, contrastes adecuados).
- Operable: navegación posible mediante teclado y sin barreras de interacción.
- Comprensible: contenidos claros, formularios accesibles y mensajes de error entendibles.
- Robusto: compatibilidad con tecnologías de asistencia actuales y futuras.
WCAG 2.2 añade mejoras especialmente orientadas a la usabilidad, la navegación y la reducción de errores en procesos críticos, reforzando aún más las exigencias de la normativa de accesibilidad web.
Sanciones por no cumplir la normativa de accesibilidad web
Uno de los aspectos que más preocupación genera es el régimen sancionador asociado a la normativa de accesibilidad web. El incumplimiento puede acarrear:
- Sanciones económicas, que pueden ser significativas según la gravedad.
- Requerimientos legales de adaptación en plazos muy ajustados.
- Reclamaciones de usuarios o asociaciones.
- Daño reputacional y pérdida de confianza.
Además, la falta de accesibilidad puede suponer la exclusión de licitaciones públicas o la imposibilidad de prestar determinados servicios digitales.
Riesgos y oportunidades de la normativa de accesibilidad web
No cumplir con la normativa de accesibilidad web implica riesgos claros, pero también perder oportunidades estratégicas.
Riesgos:
- Multas y sanciones legales
- Pérdida de reputación
- Exclusión de parte del mercado
Oportunidades:
- Mejora global de la experiencia de usuario
- Aumento del alcance y la usabilidad
- Beneficios SEO directos
- Imagen de marca responsable e inclusiva
La normativa de accesibilidad web no es solo una obligación, es una inversión en calidad digital.
Conclusión: la normativa de accesibilidad web ya no es opcional
Que solo 1 de cada 4 webs en España cumpla con los requisitos europeos demuestra que muchas organizaciones aún no han reaccionado. Pero el escenario ha cambiado: la normativa de accesibilidad web, basada en WCAG 2.1 y 2.2, es ya una exigencia legal con sanciones asociadas.
Adaptarse ahora no solo evita problemas legales, sino que posiciona a las empresas como responsables, modernas y alineadas con los estándares digitales europeos.
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